martes, 3 de noviembre de 2020

Comunicado FAPA Cantabria y CONCAPA Cantabria muestran su hartazgo ante la situación que estamos viviendo en los últimos días

 

FAPA Cantabria y CONCAPA Cantabria muestran su hartazgo ante la situación que estamos viviendo en los últimos días


Desde FAPA Cantabria y CONCAPA Cantabria queremos mostrar la más absoluta INCREDULIDAD, INDIGNACIÓN E IMPOTENCIA que las familias cántabras sentimos ante la situación en la que nos sitúa la resolución cautelar que anula el establecimiento de esta semana como lectiva.

Desde que el pasado 13 de marzo se decretó la suspensión de las clases presenciales nos ha tocado asumir todas y cada una de las decisiones que se han ido tomando. Nos ha tocado seguir trabajando mientras dejábamos a nuestros hijos e hijas solos en casa, acompañando el miedo al contagio con el miedo a que les pasase algo en ese tiempo. Nos ha tocado adaptar nuestros hogares para que pudiesen

seguir lo mejor posible con una educación a distancia que no funcionaba, sufriendo además al saber que muchos de sus compañeros y compañeras se iban a quedar atrás. Nos tocó también explicarles que no podían salir de casa, que con asomarse a la ventana tenían que conformarse, sabiendo que algunos ni con eso contaban. Y lo hemos aguantado todo sin ningún tipo de ayuda para hacerlo.

Con el nuevo curso nos ha tocado el mismo papel. Hemos tenido que asumir supresión de servicios, cambios de horarios y muchas nuevas medidas (y gastos) sin que nadie contase con nuestra opinión. Hemos tenido que apechugar con todo lo que los protocolos dictaban, mientras las vidas de muchas familias se desmoronan por el azote de esta crisis. Hasta nos ha tocado ver como a nuestros hijos e hijas se les negaba el uso de parques infantiles o el poder hacer deporte al aire libre.

Y, pese a saber que no se habían invertido todos los medios necesarios, les hemos seguido llevando al colegio. Porque, aunque las familias también estamos hartas de oír que solo queremos aparcarles, hemos confiado en que eso era lo mejor para ellos y ellas. Porque consideramos que necesitan relacionarse con sus amigos y amigas y recibir una educación para su futuro, y la escuela es fundamental para ello.

Pero, sin duda, los hechos ocurridos en la última semana han supuesto para las familias la enésima bofetada de realidad. Se ha demostrado que, ni las familias ni, por desgracia, nuestros hijos e hijas, pintamos nada en todo esto. Por más que  participemos en todos los foros, organismos y reuniones a los que se nos invite o en los que estemos presentes, sacrificando nuestra vida personal y familiar para ello, lo que dice la realidad es que a las familias se nos impone todo.

Lamentablemente, esto no hace sino llevarnos a un hartazgo total y, lo que es peor, a sentir como el distanciamiento entre las familias y la educación cada vez es mayor.

Por último, también nos causa una total incomprensión la resolución adoptada por el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria. Desde nuestro desconocimiento en materia judicial, y apoyando que el sistema judicial debe de ser el máximo garante del cumplimiento de la ley, hasta ahora entendíamos que una medida cautelar perseguía evitar un mal mayor. Sin embargo, con la resolución adoptada en este caso, decenas de miles de familias de Cantabria nos hemos quedado en la más absoluta indefensión para evitar un mal mayor que no alcanzamos a ver. La justicia nos ha dado apenas 8 horas para volver a buscarnos la vida. Como siempre.

En los próximos días, nuestras organizaciones decidirán los pasos a seguir para que, de una vez por todas, tanto las familias como la educación que nuestros hijos e hijas merecen empiecen a ser respetadas.


En Santander, a 3 de noviembre de 2020


Descargar comunicado pdf.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Uno de los II Premios CEAPA recae en Cantabria

 José Antonio Sánchez Raba, director del colegio público Cisneros, ve reconocida su labor con su comedor escolar en los II Premios CEAPA Jos...